Carmen

PEREIRA: QUIJOTE SEVILLANO
CREADOR DE LA POESÍA PINTADA
Por: CARMEN

En un lugar de la tierra de cuyo nombre sí quiero acordarme, la Gran Vía madrileña en la primavera de 1978, cuando regresaba con una amiga de un recital poético, con la que iba hablando de poesía, se nos acercó un hombre de mediana edad, menudo, con ojos vivarachos e inteligentes y mirada escudriñadora y cantarina. Nos preguntó con acento sevillano:
¿Quién es el mejor poeta del mundo?
Así conocí a Pereira.

     La biografía de Manuel Delgado Pereira representa a muchos españoles nacidos en el siglo XX. Hijo de un republicano, que se exilió a Francia en 1937, mayor de cuatro hermanos, vivió la guerra fratricida y la dura posguerra en su Sevilla natal, primero en la C/ San Gregorio en una corrala vecinal, y después en la C/ Gerona en el Convento de la Paz. En el colegio de Puerta del Rosario comenzó a hacer sus primeros dibujos. Era un niño pobre. Para ayudar a su madre, a los 8 años vendía jazmines por la calle, que le compraban amables señoras por la ternura que inspiraba; después dispensaba agua en el cine Santa Catalina de Sevilla; un cine al aire libre. Con ello podía pagar las clases a un profesor particular de El Convento de la Paz, que tenía un puñado de alumnos, pobres como él. Cuenta Pereira que fue su profesor quien le transmitió el amor a la poesía. Cada día, el docente que impartía cultura general, se tomaba una botella de vino en el transcurso de la clase. Era cuando acababa la botella el momento preferido de su imaginativo alumno, porque el maestro ebrio comenzaba a declamar poesía. Quedaron grabados en su mente unos versos acerca de una flor que nació en una calavera, en un cementerio, que Pereira dibujó posteriormente. En nuestra investigación, no hemos hallado datos concluyentes; parece que se le atribuye a Miguel Hernández, si bien el poema original es más largo; pero el que recuerda nuestro poeta recoge la esencia de los versos atribuidos al poeta de Orihuela. Lo relevante para nuestro estudio es que este es el momento de la génesis de nuestro poeta-pintor.


«Yo de niño crecí
poeta como un ciclón.
Yo de niño sentí
que era poeta, que era pintor...»
Su primer poema lo escribió a los 12 años, cuando estaba enamorado de Pepita Montoro, influenciado por aquellos versos:
«Triste flor que por el camino va
con pena y sin amor
si ella supiera que la quiero yo
la vida le daría con mi corazón.»
Su madre -de profesión cocinera- crió con penurias a sus cuatro hijos, como tantas mujeres españolas hicieron durante esos dramáticos años. Adoraba a su madre, una andaluza lista, alegre y longeva, a la que cuidó hasta su último aliento (murió a los 91 años). De ella heredó esos ojos-chispas, que captan al vuelo lo que otros apenas vislumbramos, su sensibilidad, y una potente energía:
«Tú eres la primavera andaluza,
guerrillera empujando justicia...»

A la edad de 17 años, viaja a Madrid a la búsqueda de un futuro mejor. Aún conserva el ticket del que será su «Viaje definitivo» -no en el sentido juanramoniano- sino el viaje al inicio de su etapa creadora. Trabaja como mecánico, estudia Maestría Industrial en La Paloma. Se hospeda en la Residencia Cea Bermúdez y comienza los estudios de Perito industrial, que no termina a causa de la falta de medios económicos. Recuerda Pereira que por aquella época, almorzaba con un estudiante de Farmacia -J.L. Rey de Viña-, que se comía un limón entero para aprovechar todas las vitaminas del menú, y que le aconsejó que se dedicara al arte. Comienza entonces a recibir clases de solfeo, canto y piano de manera privada. Se matricula en el Conservatorio de San Bernardo a los 22 años, y estudia declamación y canto. En los dieciséis años que estudia música, el catedrático de contrapunto y fuga, Etxebarría, se da cuenta de que también tiene talento como compositor. Talento que desarrollará posteriormente. Enlace a: "Canción Canarias" , letra, música y voz de Pereira:


Sin embargo, un desengaño amoroso, que le afecta hondamente, le impide finalizar sus estudios de música. Realizará una obra titulada “La aragonesa”, dedicada a ese amor frustrado.
Colabora como poeta, durante cuatro años, en el programa radiofónico «La hora de Andalucía», pero el cainismo -como diría Unamuno- lo priva de este trabajo. Sobrevive hasta su jubilación gracias a su trabajo de Técnico de materiales en un Parque Móvil, y finaliza su vida laboral como Funcionario interino de Hacienda.
Sin embargo, nunca abandona su faceta creadora de poeta-pintor y músico, a la par que frecuenta los ambientes literarios de Madrid, realiza exposiciones de sus obras, acude a los focos literarios de la capital, entre ellos el Instituto de cultura andaluza, en el que conoce a Luis Rosales, con el que entablará una buena amistad.
Buscará el reconocimiento a través de las instituciones culturales y políticas. Enrique Tierno Galván, José Luis Aranguren, Nicolás Redondo (a quien le regala su cuadro dedicado a los trabajadores “El uno de mayo”) y Adolfo Suárez son los personajes públicos que admiran y reconocen el trabajo de Pereira en los años 80. Nos parece importante destacar las palabras que el ex presidente Suárez le dirigió en una carta a nuestro artista: «...cuando fui presidente, logramos el «cambio» político. Pero aún nos queda mucho por hacer. Nada menos que el «cambio» económico y social, la transición de España, su modernización. Mientras nos apoyen personas como tú, estamos seguros de lograr lo que nos proponemos.»
TEMAS Y ESTILO DE SU OBRA
Hombre austero, íntegro, sincero, fabulador, espontáneo, alegre, valiente, bueno, amigo fiel, solidario, con sentido de la justicia social y un gran sentido del humor, no es de extrañar que le hayan preocupado todos los temas recurrentes en el arte y los temas sociales de su época, como ha escrito su gran amigo andaluz José. G. Losilla, ya fallecido (al que él llamaba Javier):
«Sus figuras, movimientos y matices, ya aislados, ya fundidos, plasman y recogen las manifestaciones y acontecimientos del Mundo, de la España y de la gente de hoy, al igual que el Arte Rupestre fue cronista de las acciones de su tiempo.»
Esos temas son: la libertad, el amor, la muerte, las guerras, la igualdad entre hombres y mujeres, la represión, la juventud, la justicia social, el terrorismo, el paro, la discriminación entre CCAA, la emigración, la contaminación, la religión… y sobre todo su Andalucía natal. (Vid fotos variadas) y enlaces a la su web.
Aunque, como dice: Rafael Montesinos
« Manuel Delgado Pereira, pintor rupestre, pena primitiva, con su rebeldía de puro silex, no ha salido de Sevilla, ni de Hixbiliah, ni de Hispalis, Pereira ha salido de lo más hondo del neolítico andaluz, de la gruta más profunda del corazón de Andalucía. No es de ninguna ciudad concreta… y es de todas. Pereira es un andaluz perdido en la lejanía de los siglos andaluces.»

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El icono de Andalucía -que inicia este artículo- ochos mujeres embarazadas, unidas, avanzando y portando la bandera andaluza como símbolo de esperanza en un futuro mejor para su tierra, es un emblema que, en nuestra opinión, debería ocupar un lugar privilegiado en cada una de las instituciones culturales andaluzas.
La obra de Pereira es única por la forma en que aborda los temas y la combinación constante de pintura y poesía. Ahí reside su originalidad. En sus comienzos la pintura es más icónica (Vid. fotos). Desde su primer cuadro, dedicado a un lápiz, hasta la última obra -por ahora- “Hong-Kong”, se observa una evolución hacia el simbolismo.
En su pintura predomina la estética rupestre, simbólica, el color intenso y luminoso de rojos, amarillos, azules, verdes… en los temas más esperanzadores, frente a los tonos ocres, más oscuros (marrones, negros, rojo-sangre…) en los temas más trascendentales, como la muerte o a ausencia de libertades. Su poesía entronca con la raíz de la poesía popular. Abundan los poemas breves, de arte menor. Y metros de arte mayor combinados con los de arte menor, propio de la poesía actual, iniciada por los renacentistas del siglo XVI, Fray Luis de León su máximo exponente. Su poesía es sencilla y directa, didáctica, “poesía para la mayoría” como decía el poeta chileno Pablo Neruda. Pero también hay poemas con gloriosas metáforas como ocurre en este de la Igualdad -escrito en los años 70 y cuyo tema –por desgracia- sigue siendo actualidad, para describir a la mujer: “¡Vientre! Tierra que florece.”

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Los pintores que Pereira considera han cambiado la pintura en sus distintas épocas son: Goya, Velázquez, El Greco y Picasso. Asume la frase de Picasso: “Una obra de arte nunca se acaba”. La obra magna de Pereira es “La Constitución”. Un cuadro cargado de simbología que él explica, y a cuya elaboración ha dedicado veinte años. Treinta años dedica a “La bandera de la paz”; pinta la bandera, escribe el poema y compone la canción. Vid enlace: https://www.artepereira.com/bandera/
Consideramos sus obras magnas “La Constitución” y “El Cristo rupestre”. (Vid fotos)
Además de su gran originalidad al crear la poesía-pintada, Pereira tiene un talento especial para improvisar unos versos en cualquier situación. En su libro: “Poesías improvisadas” hay un tema recurrente: La soledad.Una soledad no buscada, ni deseada, pero que habita un alma inquieta y un corazón alegre. Le ha faltado una compañera de camino, la mujer a la que tanto admira y respeta, pero que no ha encontrado. Sus versos de desamor, muy cernudianos, nos rozan el alma y nos emociona la fuerza vital de este hombre, que tanto ha trabajado y continúa en la brecha.
Pereira, consciente de la originalidad de su arte, y en su afán de perdurar escribe:
«Unos nacen y mueren
y otros nacen y no mueren nunca”

Es el caso de su paisano Bécquer, cuyo deseo de trascender a la muerte lo acompañó siempre y escribió que quería ser enterrado a orillas del río Guadalquivir “Una piedra blanca, con una cruz y mi nombre, sería todo monumento”. Pereira lo escribe en “Máximo deseo” sobre unas nubes y una foto de su adolescencia:



PROYECTO “MUSEO SEMINARIO DE LOS POETAS ANDALUCES”

Enlace al video Manuel D. Pereira
La generosidad de Pereira y la admiración por los poetas de su tierra indujeron a nuestro creador a concebir un ambicioso proyecto. Proyecto que le planteó a su amiga escultora y pintora Elena Lucas. El proyecto ya está terminado, tras muchos años de trabajo; pero aún no hay un lugar para él. Dice Pereira que “Andalucía tiene más poetas que lluvia” El objetivo de esta idea singular es aglutinar las vivencias de cada poeta, con la colaboración de pintores, escultores y familiares de los artistas. Será un lugar de encuentro de estudio y conferencias para conocer mejor la cultura andaluza. Un centro para contubernios de intelectuales con la participación del pueblo. Según sus palabras: “Ha de ser una puerta abierta a los andaluces de ayer, de hoy y de mañana.” En el enlace al vídeo, Pereira lo explica, y muestra los bustos de los poetas andaluces, realizados por Elena Lucas.

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Nuestro artista se ponía en contacto con los poetas vivos para realizar el Proyecto. Así conoció a Vicente Aleixandre. Se da la circunstancia de que nuestro Nobel-1977 también nació en la C/ San Gregorio, en el Palacete de Yanduri; y en Madrid vivían a 10 minutos caminando. Juan Ramón Jiménez, Nobel-1956 vivió en la C/ Gerona. A unos metros de El convento de la Paz, se encuentra el Palacio de las Dueñas, lugar en el que nació Antonio Machado.

¿Causalidades de la vida? Pereira sueña con el Nobel. Hoy no ha vendido un solo cuadro. Las instituciones culturales no poseen más que copias de sus obras. ¿Será Pereira un nuevo Van Gogh? ¿O cómo Bécquer no será reconocida su obra hasta después de su muerte? En cualquier caso, es un Quijote vivo, con el mismo anhelo de paz en libertad, igualdad y justicia social de nuestro entrañable D. Alonso Quijano.
«La crueldad
no es camino de reconciliación,
es la destrucción de la humanidad.»

[PEREIRA]
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.”
[QUIJOTE]

ENLACES CONSULTADOS
En su página web:https://www.artepereira.com, se puede admirar su obra. No obstante hemos seleccionado algunos enlaces concretos para facilitar el acceso a los temas tratados en este artículo.
Bandera de la paz: https://www.artepereira.com/bandera
Vídeo arte-Pereira: https://www.artepereira.com/video (Duración 12´47´´) Declamación del poema “Tus ojos”. Presentación del Proyecto “Museo Seminario de los poetas andaluces”. Canción “Canarias” , a cargo de Pereira.
Audio y letra de “Canarias”: https://www.artepereira.com/canarias
(Duración 3´38´´)
Poema a Asturias: https://www.artepereira.com/asturias
Poema rito flamenco: https://www.artepereira.com/rito-flamento
Obra gráfica: https://www.artepereira.com/obra-grafica Aquí se pueden ver 16 de sus cuadros.
Homenaje a Adolfo Suárez: https://www.artepereira.com/adolfo-suarez
Homenaje a J.F. Kennedy: https://www.artepereira.com/kenedy
Hércules antiterrorista: https://www.artepereira.com/hercules-antiterrorista (con motivo del 11S en NY) El cuadro.
Cita de Montesinos: https://www.artepereira.com/rafael-montesinos

BIOGRAÍA CONSULTADA
Catálogos de diversas exposiciones de Pereira (Años 70-90).
- Delgado Pereira, Manuel. Poesía-pintada-pedagógica para niños. Ed. Punto rojo. Sevilla, 1997.
- La Andalucía de Pereira. Ed. Círculo Rojo, 1998.
- Delgado Pereira, Manuel. Poesías improvisadas. Autoedición.
CONVERSACIONES con Pereira, la fuente más rica para realizar este artículo.



Mi agradecimiento a CARMEN por hacerme ver mi vida en su artículo muy bien confeccionado y terminado.
Como información a este articulo tengo que decir que nací en una corrala de la calle San Gregorio de Sevilla de la cual solo queda el muro y frente de mi nació en el Palacio de Yanduri el poeta Premio Novel de Literatura 1977 Vicente Aleixandre, fui vecino de Vicente Aleixandre en Sevilla y vecino en Madrid.
Manuel Delgado Pereira.